 Aqui Oscar con su padre | La proximidad, el tacto y la sensación de seguridad son los necesidades naturales del niño. Su satisfacción es esencial para el buen desarrollo de cada pequeño. El suave movimiento durante porteo y los latidos del corazón de la madre le recuerdan su vida dentro del ùtero, es por ello que el niño se siente seguro estrechándose contra su madre (u otro portador). El niño seguro y tranquilo no pierde energía en llorar, se concentra en el conocimiento de los alrededores, lo que es mucho más fácil cuando se mira desde la perspectiva de un hombre adulto y no en el carro o en la cuna. Los padres pueden reaccionar inmediatamente ante cualquier observación o descubrimiento del bebé, mostrándole así el mundo. Se tiende entonces a hablar más al bebé y por ello aprende con más facilidad el lenguaje. Nuestro movimiento durante el paseo es importante para el desarollo físico de los niños. El balanceo suave y los cambios en la posición de nuestro cuerpo obliga al bebé a responder antes ellos lo que hace que desarrollen más rápidamente su sentido del equilibrio. Por otro lado a nosotros como padres esta técnica nos permite un mejor conocimiento de reacción del bebé y nos hace más facil descubrir sus necesidades lo cual nos hace sentirnos más seguros de nosotros mismos. |